BULLYING, CIBERBULLYING Y AYUDA PSICOLÓGICA

Aunque afortunadamente la sociedad cada vez es más consciente de la gravedad de esta problemática y de la importancia de solicitar ayuda psicológica, el bullying es una realidad alarmante.

 

 

En los últimos años se ha cobrado más de 1.000 víctimas, sin incluir todas aquellas personas que padecen sus consecuencias indirectamente (menores que comparten esos espacios, padres, madres, profesorado…).

 

 

El bullying tiene numerosas consecuencias en las víctimas. Una autoestima dañada, problemas emocionales como depresión, agresividad contra otras personas o sí mismos, sensación de aislamiento, pensamientos suicidas, desconfianza, miedo a desarrollar nuevas relaciones y falta de motivación en el colegio son secuelas que incluso pueden afectar negativamente en la edad adulta.

niña acoso

“El bullying se cobra más de 1.000 víctimas al año.”

Por todo ello, la intervención de un psicólogo es esencial para romper la sensación de soledad, crear un espacio en el que la persona involucrada se pueda sentir recogida y comprendida y poder trabajar y elaborar este problema y evitar que se convierta en causa de futuras complicaciones.

Siendo un fenómeno tan amplio y complejo, el bullying es algo difícil de erradicar, y hacerlo requiere de una intervención a múltiples niveles.

En Jokabide somos psicólogos especialistas en esta problemática, con la que intervenimos a diferentes niveles: a nivel preventivo, mediante la Brigada SOS, nuestras formaciones para madres, padres, profesorado y alumnado y a través nuestro videojuego gratuito contra el bullying “De Fobos y Deimos” ; y también a nivel reactivo mediante nuestras terapias.

“De la ignorancia viene el miedo, del miedo viene la intolerancia. La educación es la llave de la aceptación.”

– Kathleen Patel

Teenage Boy With Problem Talking With Counselor At Home

PREGUNTAS FRECUENTES

Los estudios nos muestran que se denuncian muchos más casos de bullying que hace 10 años. Sin embargo, esta estadística debe entenderse con el contexto de que en el pasado no existía la conciencia que existe ahora con respecto al problema. Este aumento podría deberse a que formadores y psicólogos estamos generando una mayor conciencia del problema y ayudando a niños, niñas y adolescentes a poner palabras a lo que antes no las tenía, y gracias a eso vemos la realidad con más claridad y no sólo la punta del iceberg.

La edad con mayor prevalencia de este problema son los 11 años. Es un momento que coincide con la adolescencia, una época de grandes cambios que a veces pueden ser confundidos con síntomas del bullying. Teniendo eso en mente, hay que valorar si se presentan los siguientes síntomas:

– cambios bruscos de comportamiento
– no habla del recreo, amistades… (o miente)
– disminuye el rendimiento escolar
– se aísla
– aumenta o disminuye su apetito
– ansiedad o miedo a ir al centro escolar

Arnastu”, la asociación de apoyo contra el acoso escolar; y el servicio de ayuda a la infancia y adolescencia “Zeuk Esan”. El bullying es un problema grave que no hay que ignorar. No estás sólo/a, no te quedes callado/a.

Las víctimas suelen ser las personas más perjudicadas por este problema, pero el bullying es un fenómeno amplio y complejo que también afecta de forma negativa a testigos (inseguridad y miedo generalizados, sensación de indefensión, autoestima dañada, distorsión de valores…) e incluso a agresores (actitud agresiva, impulsiva y discriminatoria, fracaso escolar, desarrollo de relaciones dañinas…). Todos ellos aprenderán modelos erróneos de comunicación y relación que deberían ser abordados con un psicólogo.

Muchos de los síntomas del agresor/a son similares a los de la víctima:

– cambios de comportamiento
– no habla o miente sobre el recreo o amistades
– baja el rendimiento escolar
– busca la soledad cuando está en casa

Con la adición de otros dos:

– poca empatía
– escasa paciencia y tolerancia a la frustración