La Navidad para muchas personas es sinónimo de alegría, turrones y reuniones familiares… Pero también de bullicio, estrés y dolores de cabeza, o directamente una época emocionalmente complicada en la que recordamos a las personas que faltan, nos preguntamos qué podría haber sido o nos comparamos con el resto del mundo o con las festividades idílicas que vemos en las películas navideñas o redes sociales.
En Jokabide entendemos que la Navidad no son fechas felices para todo el mundo, por eso en este artículo os regalamos una serie de consejos para atravesar esta época del año de la mejor manera posible.

1. El estrés navideño es más común de lo que piensas
Es fácil pensar que todo el mundo está disfrutando de unas fiestas perfectas, pero la realidad es que muchas personas sienten lo mismo que tú: ansiedad, estrés, tristeza… El estrés navideño es algo que mucha gente experimenta, especialmente cuando las circunstancias personales no son las mejores. Lo importante es que sepas que es algo temporal y que está bien sentirse como te sientes: este tipo de emociones son completamente normales en esta época del año.
2. Vive la Navidad a tu manera
Es fácil sentir presión al ver imágenes en las redes sociales o en anuncios de cenas espectaculares, regalos caros y momentos familiares en armonía y sin conflictos, pero la Navidad no tiene que ser perfecta. Si las cosas no salen como esperabas, o si la tristeza te acompaña más de lo que te gustaría, está bien. No tienes que cumplir con los estándares que la sociedad impone. Lo más importante es que te des permiso para disfrutar de lo que realmente te hace bien, evitando compararte con lo que “debería” ser: no hay una forma correcta de vivir estas fiestas.
3. Pon límites cuando lo necesites
Durante las fiestas, los compromisos sociales y familiares pueden multiplicarse y la sensación de tener que cumplir con todo puede ser abrumadora. Es fundamental aprender a decir “no” cuando lo necesites. No pasa nada por rechazar una invitación o pedir tiempo para ti. Prioriza lo que realmente te importa y recuerda que tu bienestar emocional es lo primero. Aunque pueda aparecer culpabilidad por ejercer el autocuidado, es lo más sano para ti y para las personas que te rodean.
4. La gestión económica no tiene que ser un dolor de cabeza
Las fiestas suelen venir acompañadas de la presión de gastar mucho en regalos, cenas o celebraciones. Por suerte y fortuna, cada vez ejercemos una actitud más crítica con el consumismo navideño, pero a veces es importante recordar que el gasto no es lo importante, sino crear espacios de tiempo de calidad para celebrar nuestras conexiones.
5. Practica la gratitud y el autocuidado
La Navidad también puede traer consigo ausencias dolorosas o recuerdos difíciles. Si este es tu caso, aunque pueda sonar frívolo y cliché, te invito a que te tomes un momento para agradecer lo que tienes, por pequeño que sea o por mucho que lo des por sentado (la salud, la presencia de familiares o amistades, o incluso un hobbie que disfrutas). Esto no quiere decir que quitemos importancia a aquello que no tenemos o hemos perdido, pero apreciar las cosas simples puede ayudarte. Se amable contigo, permite que tus emociones fluyan y recuerda que un ceño fruncido o una expresión melancólica son tan válidos como la exaltación y la felicidad.
6. Haz de la Navidad algo tuyo
Partiendo de que puedes elegir vivir estos días como si fuesen completamente ordinarios, si sientes presión por las expectativas o por las tradiciones siempre existe la opción de hacer que la Navidad sea tuya. No tienes que seguir lo que todo el mundo hace, puedes crear nuevas tradiciones o adaptarlas a lo que a ti te hace sentir bien, desde ver una película de tu infancia hasta comer lacasitos en vez de uvas, realizar un viaje… Lo importante es que este tiempo sea significativo para ti.
7. Prioriza tu bienestar
Recuerda que la Navidad no tiene por qué ser una carga. Si te tomas el tiempo para ejercer el autocuidado, establecer límites saludables (lo que incluye descansar cuando lo necesites) y valorar lo que tienes, puedes disfrutar de esta temporada con mayor serenidad.

+1. Si lo necesitas, pide ayuda
Si sientes que el estrés o la ansiedad te están sobrepasando, considera hablar con alguien que sientas que te pueda apoyar, sea una amistad de confianza o incluso con profesional de la salud mental: esto puede ser justo lo que necesitas para gestionar mejor los desafíos que surgen en estas fechas.
Si necesitas un empujón extra para lidiar con todo lo que la Navidad despierta en ti, en Jokabide te estaremos encantados de acompañarte: ya sea de forma presencial o online, estamos aquí para apoyarte.