¿CUÁNDO SOLICITAR TERAPIA DE PAREJA?

Las relaciones de pareja suponen la conexión y convivencia de dos mundos, cada uno de ellos con su complejidad, su historia, sus reglas y su idiosincrasia. Sea como sea la pareja, no es una tarea sencilla.

 

El roce, el conflicto y los problemas son parte inevitable de este tipo de relaciones, y resulta difícil diferenciar entre un problema pasajero y uno que requiere de la ayuda de un psicólogo.

 

Para despejar estas dudas, aquí os dejamos algunos de los motivos de consulta que escuchamos con más frecuencia:

problemas pareja

“Hay muchos motivos para solicitar ayuda, sean problemas de comunicación, crisis, disarmonía sexual, falta de espacio o intención de separarse.”

FALTA DE COMUNICACIÓN

Dificultades para expresar o comprender necesidades. Choques, discrepancias y tensiones constantes.

CRISIS COMUNES

El nido vacío, ausencia de planes de futuro, despidos, infidelidades, enfermedades o fallecimientos son hitos que dañan y separan a la pareja.

PROBLEMAS EN EL ÁMBITO SEXUAL

La pérdida de deseo suele ser señal de alarma de problemas más graves.

AUSENCIA DE ESPACIOS

Estresores como aparición de hijos e hijas hace necesitar de espacio de reconexión.

LA PAREJA QUIERE SEPARARSE

La terapia sirve para atar cabos sueltos y buscar armonía. Esto es vital en el caso de parejas con menores.

Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.”

 -Gottfried Leibniz

terapia pareja chicos
LGBT Lesbian Couple Moments Happiness Concept
Guy and girl kissing under an umbrella on a night street
Mature couple still in love

¿CÓMO FUNCIONA?

La terapia de pareja es un espacio en el que comprender la raíz de los problemas y trabajar todos los aspectos y conflictos que hemos mencionado antes. No es una solución mágica, conlleva trabajo, pero tiene un alto índice de éxito y es una herramienta tremendamente potente para encarar cualquier problema o desafío que se os presente.

PREGUNTAS FRECUENTES

Cada persona tiene que hacer cambios en su comportamiento, que es la vía para lograr un progreso interior profundo. El seguimiento y apoyo para esos cambios se hace en sesiones individuales con cada miembro y luego en las sesiones conjuntas se pone en común el avance que se va dando. 

Existen situaciones en los que la terapia está contraindicada, o sencillamente no es la herramienta más adecuada para solventar la situación:

– No hay compromiso ni disposición para colaborar.

– Uno de los miembros fuerza al otro a acudir.

– No se tiene claro por qué se va a terapia.

– No hay confianza en el terapeuta.

Medir la gravedad de una situación es complicado, puesto que cada persona tiene una escala única de lo que es grave o no. Aun así, si es una pregunta que te planteas, es seguro que tu relación se beneficiará de unas sesiones para salir de dudas y hacer una “puesta a punto”.